CUÉNTANOS TU VIAJE

Gracias al consejo de Albert Viatges disfrutamos de uno de nuestros mejores viajes, a bordo del Oceánic encontramos una nueva manera de viajar llena de comodidades.
Entre las múltiples ventajas del viaje queremos resaltar el trato amable y profesional de la tripulación del barco, la comida: excelente y abundante, los espectáculos de primera,...
Viajando con el Oceánic, puedes visitar las ciudades en donde hace escala sin prisas, ya que puedes disfrutar desde la mañana a la tarde de las maravillas de cada destino.

El crucero nos llevó de Barcelona al puerto de Villefranche para visitar Mónaco: el Palacio Grimaldi, el Casino y el Puerto de Montecarlo.  Al día siguiente visitamos Florencia: el Puente Vechio, sus palacios, la Catedral. Un día después visitabamos Roma: el Vaticano, la Capilla Sixtina, el Coliseo, la Fontana de Trevi,...Nápoles y Pompeya fue  nuestra siguiente escala, el castillo de Nápoles, las ruinas de Pompeya. Finalmente Malta, su impresionante Bahía, sus fábricas de cristal,...
Desde Malta ya volvimos a Barcelona, pero el día que pasamos a bordo del Oceánic fue inolvidable. Disfrutamos de las piscinas, de los jacuzzis, de juegos con los amigos en los diferentes pubs del barco, la emoción de los juegos en el Casino,...